Por: María del Carmen Figueroa Soto
Cananea, Sonora a 14 de Julio de 2015.- Rodolfo León Berúmen de Compostela Nayarit a Cananea, y en una ciudad donde predominan los pinos, decidieron bautizar su negocio con el nombre “Las Palmeras” y fue así que todo se conjugó para hacer historia.
Desde el año de 1947 la familia León tomo las riendas del negocio, un bar-billar de mucho lujo donde los que llegaban a ese negocio se sentían por que así lo expresaban, como si estuvieran en un bar en Estados Unidos, exclusivo para hombres, una ciudad minera donde no podía faltar un bar, destacando en “Las Palmeras” una preciosa barra que en su placa dice así: Manufactured by Laes Lehnbeuter MFG Co. Washington Ave. C. or 22 ND SR ST. LUOIS Mo. Y misma que al adquirir su padre el negocio quedo incluida, y se cree data de principio del año de 1900.
Nació en el año de 1920, fue su padre Don Pedro León, quien los trajo a Cananea, iniciando así un negocio, en un lugar que en sus tiempos de gloria era un lugar de “cache” y donde los clientes llegaron a hacer filas para poder conseguir una mesa de billar, un negocio con el cual saco adelante en su totalidad a su familia, negocio que ya había sido habitado anteriormente por chinos.
“Mi padre nos comentó que la parte de arriba estaba comunicada con la planta baja se decía era fumadero de opio y el cual a la fecha conserva unas letras que confirman quienes lo habitaban. El compartió con ellos una experiencia que le pasó con una china que él la recordaba preciosa y con una vestimenta que a leguas se le notaba finísima y donde el recuerda llegaba gente muy elegante y siempre de curioso pasaba cerca del lugar ella le hacía señas y el se acercaba, y le daba en un papel para que lo llevara a una persona que se encontraba en un hotel cercano, pero un día se llevó tremenda sorpresa, llegaron al negocio de esa hermosa mujer que vivía en la planta baja de las palmeras unos caballeros muy fortachones y bajaron unos barriles para entregárselos a ella, a su corta edad 8 o 9 años, donde se es naturalmente curioso en un descuido de ellos y en un momento en que se encontraban ocupados se animó a abrir un barril y sufrió una impresión que lo acompaño el resto de sus días, al levantar la tapa lo primero que vio fue una cabeza de un chino flotando en el barril que a su vez contenía aceitunas, quedo impactado y pasaron días para que se lo platicara a su madre hasta que no aguantó más con la impresión y el susto que el solo llevaba, y lo contó a su madre para hacer más ligera su carga y como era natural le prohibieron volver a acercarse y así fue, no lo hizo jamás de pequeño volvió a acercarse”, así lo relata sus hijas.
Él les conto esa experiencia a su esposa Josefina e hijas para que jamás a ninguna de las comidas le añadieran aceitunas.
Cananea, ciudad minera por naturaleza y donde él jamás laboró como minero, sino que se dedicó de lleno a su familia y a su negocio, sus hijas recuerdan a unas personas que laboraron con el por varios años uno de nombre Santos Molina y otro de nombre Beny Avechuco, recordando que los empleados duraban mucho porque había una relación muy buena entre patrón y empleados.
Sus hijos Rodolfo (finado), Domitila, Rogelio, Esperanza, Angélica, Josefina, herederos del negocio y de la casa, recuerdan a su padre como la mayoría de las personas que lo conocieron siempre con gafas un gran “Dandy”, tipazo elegante. De paso firme y decidido. Y amante del boxeo, al continuar recordando se les viene a su mente cuando de pequeñas en una plática de sobremesa y en los tiempos en que se luchaba por el latifundio Green, fue en Las Palmeras donde por varios días y en la parte baja del local estuvo el famoso Don Jacinto López Moreno, oculto ante los posibles atentados que pudiera sufrir ante la represión que se vivía en esos momentos.
Y fue ahí mismo que personajes famosos desfilaron como lo fue Don Mario Moreno Cantinflas, el campeón mundial de billar Joe Chamaco y en el boxeo amateur donde fue promotor llegó a apoyar al gran boxeador “Negro Veloz”, la estrella de esos momentos, practicando en un ring instalado en la parte baja trasera del mismo local.
Finalmente su vida termina en el año de 1999.
El negocio se terminó con el tiempo y los cambios que se fueron presentando en el mineral y cuando ya no fue posible sostener el mismo nivel al cual se estuvo acostumbrado por tanto tiempo. Ubicado siempre en Avenida Durango #51 entre 2da. Y 3ra. Oeste.
LAS PALMERAS UN LUGAR CON MUCHA HISTORIA.
