Navojoa, Sonora.- Es de interés público y social que la sabiduría de nuestros pueblos indígenas no se pierda ni deprede por causa de la indiferencia o la discriminación; antes bien, esa sabiduría debe enriquecernos, darnos orgullo y obligarnos a rescatar lenguas, tradiciones, formas de ser y de mirar la vida y todo cuanto hoy nos hace una sociedad plural y multiétnica.
El pasado Domingo entre el calor, la tierra, la multitud con más de dos mil quinientos indígenas mayos y mestizos se reunieron para el encuentro de San Juan de San Ignacio y San Juan del Recodo Cohuirimpo, la virgen de Guadalupe y San Judas Tadeo también estuvieron bendiciendo el lugar, con una energía de Fe y esperanza de la región del Mayo para pedirle a la madre tierra agua y fertilidad para el desarrollo regional.
El garbo, algarabía, el ritmo, las pisadas, la música, la resonancia y vibración de la tierra con las danzas de Paskolas, Matachines, crearon una energía que tocó los corazones de cada feligrés de la tradiciones indígenas, en un ambiente de paz, alegría, fraternidad y emoción por el fenómeno del encuentro de San Juan que representa la llegada del agua a nuestra región.
Para Francisco Borbón, Coordinador del Centro Cultural Yolem Tekia mencionó que las tradiciones culturales representan la identidad y conservar la lengua, así como las tradiciones indígenas es respetar nuestra historia, nuestra tierra y nuestro patrimonio.
En el tradicional de San Juan se presentó el Ballet Folclórico Yoreme Al-Leiya del ITSON, con el espectáculo de la Guelaguetza, lo cual representó una expresión intercultural, de intercambio y hermandad del ITSON, con la etnia Mayo, además el Profr. Javier Ayala añadió que conservar estas tradiciones permite revalorar, fomentar, y preservar para no perder nuestra identidad.
