Los seres humanos hemos sido foco de estudio científico, se ha estudiado con gran éxito el desarrollo humano y con ello hemos entendido el funcionamiento de aspectos relevantes para nuestra propia vida. La neurociencia, la tecnología con la imagenología cerebral, la medicina, la psicología han realizado aportaciones en el campo del desarrollo y crecimiento del ser humano.
A saber que el desarrollo prevalece a lo largo del ciclo vital, antes se pensaba que el crecimiento y el desarrollo en sí finalizaban entrando el período de la adolescencia. Hoy sabemos gracias a aportaciones científicas como las personas poseemos un vasto potencial de cambio mientras tenemos vida.
Los cambios en nuestros primeros años de vida son impresionantes, basta con imaginar el proceso de fecundación, la gestación, el alumbramiento seguido de la rápida y sorprendente adquisición de habilidades, cambios fisiológicos, cognitivos, psicológicos, emocionales por los que pasamos a inicio de la infancia son estos una prueba clara de los casi mágicos cambios en la vida humana, mismos que no se detendrán en el transcurso de la vida.
Te invito a que pienses un poco en el proceso de adquisición del lenguaje en un niño de entre 1 y 2 años de edad. Te has preguntado ¿Cómo sucede? ¿Cómo el adulto/cuidador influencia en gran medida este proceso? ¿Cómo los niños desde el temprano balbuceo más tarde serán capaces de construir frases completas para expresar sus ideas?
Así claramente podemos acordar como es que en la adquisición de años, de igual forma vamos sumando a nuestras vidas.
El ser humano nace con la capacidad para aprender de lo que escucha, huele, toca y posee por lo menos cierta capacidad para recordar lo aprendido, la maduración es vital para este proceso, pero el mecanismo principal en nuestro desarrollo se fundamenta en el aprendizaje.
Comúnmente escuchamos en nuestras familias o nosotros mismos mencionamos hechos tales como: Ya aprendió a caminar, mi hijo aprendió a hablar muy rápido, aprendió a comer solito.
En la actualidad los menores están “aprendiendo” cosas nuevas, situaciones a las cuales nosotros como padres, maestros no nos enfrentamos, así como la vida en lo individual crece, se desarrolla se especializa, igualmente la vida humana en general se ha complejizado.
El crecimiento y desarrollo de nuestros niños guiado cada vez más de la tecnología y la manipulación mediática, esto siempre y cuando como padres de familia y guías así lo permitamos. Un menor de edad interactúa en ocasiones más tiempo con un monitor de computadora, con un teléfono celular más de lo que convive con sus padres/tutores. Y con ello no me refiero a los avances tecnológicos como un mal, sino que a mi criterio hemos sido los adultos quienes hemos dejado que nos rebasen permitiendo que los medios se involucren con los menores más de lo que es permisible ¿pero que es lo permisible? … Continuará.
