El calendario marca días de celebración y conmemoración ¿cuál es la diferencia?, los primeros son aquellos en los que nos alegramos y festejamos un acontecimiento, los segundos son días para recordar hechos importantes. El día Internacional de la mujer se encuentra entre los del segundo tipo, los de conmemoración, días en los que se “hace memoria”, se recuerda un suceso.
El 8 de marzo los establecimientos, oficinas, escuelas y redes sociales se inundan de flores y felicitaciones por el día internacional de la mujer, creo que es importante recordarlo, sin embargo, lo es aún más el hacer conciencia del camino recorrido y de lo que falta por hacer. Hubo una consigna que ejemplifica la esencia de lo que acabo de decir: ¡Nada que celebrar, mucho por qué luchar!
¿Qué tenemos de diferentes las mujeres y los hombres además de nuestros órganos sexuales? Nada. En el mundo hay 3 585 500 000 hombres y 3 514 500 000 mujeres así que podemos abrazarnos uno a una, sin embargo la situación no es tan fácil. Aunque tanto mujeres como hombres trabajan, éstas lo hacen en condiciones desiguales ya que los salarios son menores; si bien es cierto que los hombres y las mujeres pueden acceder a puestos políticos, son ellas a quienes les toca trabajar el triple para conseguirlo; es verdad que mujeres y hombres pueden realizar trabajo doméstico pero son ellas quiénes dedican 42 horas a la semana mientras que los hombres 15. Si revisamos cada uno de los ámbitos tanto en el espacio privado como el público podemos tejer una historia de desigualdad entre mujeres y hombres donde ellas están en desventaja.
El 8 de marzo nos hace recordar la lucha de las mujeres por mantener una igualdad de oportunidades con los hombres. Fueron las mujeres socialistas las que colocaron sobre la mesa el tema de la lucha por los derechos de las mujeres exigiendo el sufragio universal e instaurando el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer Trabajadora en el año de 1910 en el marco de la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas.
Ese mismo año hubo un acontecimiento que marcó la conmemoración del Día de la Mujer y fue el incendio en la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist de Nueva York donde murieron 123 trabajadoras textiles de las cuáles la mayoría eran jóvenes e inmigrantes. Este incendio industrial expuso las malas condiciones laborales en la que estas mujeres se encontraban. La imposibilidad de salir de la fábrica, ya que los encargados cerraban totalmente las puertas para evitar movimientos obreros, provocaron la tragedia. A partir de esta fecha muchos de los eventos para recordar el día de la mujer estuvieron centrados en los problemas laborales convirtiendo el incendio de la fábrica textil en un emblema, una bandera que se alza cada 8 de marzo. Fue hasta 1977 donde la Organización Mundial de las Naciones Unidas, en su asamblea general, proclamó el Día Internacional de la Mujer.
El derecho al voto, a la educación y en especial la entrada a las universidades, el derecho al trabajo y a formar parte de sindicatos, la vestimenta, el derecho a tener posesiones y la píldora anticonceptiva como apropiación del cuerpo, son algunos logros obtenidos por el activismo de las mujeres. Los derechos se han conseguido, asumirlos es lo que tanto a mujeres como a hombres nos toca hacer, esa es nuestra lucha.
Si realmente queremos conmemorar el día de la mujer entonces propongamos la promulgación de leyes de igualdad en todos los ámbitos, que tu empresa sea pionera en dar licencias de paternidad cuando un hombre va a ser padre, capacitémonos en perspectiva de género para educar a niños y niñas con valores de igualdad y tolerancia, enseñemos a nuestras hijas e hijos a ser resilentes y a ser capaces de hacer lo que quieran y les guste, coloquemos cambiadores de niños en los baños de los hombres, hablemos en libertad de nuestros sentimientos, aprendamos a vernos en igualdad. Después de que hagamos todo esto entonces regalemos flores y enviemos felicitaciones. Todos los días es día de la mujer y del hombre también.
