17.1 C
Cananea
sábado, marzo 7, 2026

Familia: Tarea Compleja…

Fecha:

“A tus hijos más que con palabras, Enséñales con tu conducta. Sé el adulto que quieres que ellos sean”.

Alejandro Jodorowsky

 

Como seres humanos, vamos desarrollándonos, creciendo física, psicológica y emocionalmente. Vamos formando nuestra forma de ser o lo que es bien conocido como: “personalidad” dentro del contexto en el cual hemos nacido para la suerte de muchos llamado “ambiente o seno familiar”. A saber que este es el principal factor que influye en la formación del ser humano. Posteriormente se irá  incorporando la autoestima, los valores, reglas y costumbres que idealmente debiesen ser los mejores aunque a veces se dan casos en que llegan a ser contraproducentes.

Nadie está completamente preparado para la paternidad o la maternidad ni para guiar adecuadamente los pensamientos y emociones de sus hijos. La mayoría de los padres actúan con las mejores intenciones, pero desafortunadamente esto no garantiza un buen desempeño de la que quizá es la tarea más difícil en la vida de las personas.

Gracias al estudio del desarrollo humano sabemos que el hombre no sólo crece en tamaño y dimensión como lo hacen las plantitas (desarrollo físico), sino que también su forma de pensar cambia, madura y se complejiza (desarrollo cognitivo) a la vez que su personalidad influenciada por el ambiente cultural y social (desarrollo psicosocial) igualmente se transforma.

A la par del desarrollo físico o sea del crecimiento en el cuerpo del niño, ocurren en él reacciones que no son observables a simple vista y tienen que ver con lo que ellos van viviendo, surgen en el niño: La alegría, la tristeza, la frustración, el temor, la empatía, a las cuales conocemos como: “emociones”.  Es así que se puede señalar que los principales encargados en el desarrollo emocional de un niño son los padres y aquellas personas adultas con quienes convive.

Bien conocido es cómo la mayoría de los padres de familia buscan lo mejor para sus hijos, aunque en ese intento muchos de ellos por falta de estrategias fallan llegando a lastimar y en casos extremos a destruir el desarrollo emocional o psicológico de sus hijos.

Cuando un niño esta creciendo, todo lo que ocurre a su alrededor es importante. No podemos señalar con exactitud como ocurrió el olvido o la relegación de los padres como principal ejemplo para sus hijos. Analizando entre algunas posibles causas podemos adjudicarlo a la falta de autoridad y de modelos de conductas de padres hacia los hijos a eventos tales como el acelerado estilo de vida contemporáneo, a la manipulación de los medios de comunicación, o a la pérdida  general de valores en la sociedad. Aún cuando no podamos distinguir claramente el cambio en los ejemplos ideales para los niños, ellos siguen poniendo mucha atención a lo que realizan sus padres, a como hablan, se visten, que música escuchan, como se comportan ante las demás personas, la atención que ponen a sus inquietudes. Son muchos los actos que los padres hacen sin notar que aún siendo sencillos o desprovistos de malicia pueden llegar a afectar el desarrollo y autoestima del menor.

El daño emocional que causan los golpes contra un niño es nocivo, pero no menos mala es la negligencia, la omisión de cuidados, la falta en muestra de afecto, burlas, gritos, las malas palabras todas y cada una de ellas solas o en conjunto afectan el desarrollo del niño dejándole heridas que tendrá que aprender a sanar por el resto de su vida y de no ser así, probablemente se forme un individuo con una negativa visión del mundo, afectándose a sí mismo y a cualquiera que forme parte de su ambiente familiar y social.

En la infancia se siembran importantes semillas, es tarea exclusiva de los padres cuidar lo que en sus hijos germiné en el futuro.

¿Existen las familias perfectas y felices?

La perfección no existe, aunque pudiéramos mencionar que ciertos expertos en terapia familiar coinciden en al menos 3 cualidades que distinguen a las familias felices:

El amor, la comunicación y la estima recíproca.

A lo que en mi particular punto de vista sumaría yo el fortalecimiento del respeto y la autoestima.

Aprendamos como guías, como padres de familia a escuchar activamente, demostremos interés y afecto los unos con los otros, favorezcamos la seguridad, el respeto, la tolerancia, la confianza y la comprensión. Las nuevas generaciones son nuestro reflejo. ¿Qué estamos haciendo?.

Lo más reciente

Más en esta sección