17.1 C
Cananea
sábado, marzo 7, 2026

50 SOMBRAS DE GREY… UNA TORTURA…

Fecha:

Me considero una mujer apasionada de las letras, no hay nada más gratificante que la buena literatura,  me apasionan las buenas historias esas que como lector sabes que te atrapan desde las primeras líneas, me puedo describir a su vez como una persona de mente abierta, sin prejuicios al momento de recibir una historia entre mis manos ante mis ojos. Por recomendación de un par de amigas – excelentes lectoras-  leí  50 sombras de Grey (2011, E. L. James) historia categorizada como “novela erótica” o “romance erótico”, con anterioridad ya había escuchado críticas positivas. Un número creciente de mujeres estaban interesándose por la lectura gracias a este Bestseller.

No me interesa sonar severa ante mis opiniones y comentarios sobre el libro; 50 Sombras de Grey me parece un insulto a la mujer: a su intelecto, a su cuerpo, a su capacidad de elección, a su autoestima, a su situación ante la intimidad, etc.  Soy una mujer profesionista, con educación con gustos e intereses, sensible y con objetivos claros sobre la vida y las relaciones. No me considero feminista y puedo decir que este libro me pareció en general una mofa hacia la mujer moderna en toda su expresión (talvez estoy generalizando) pero enfatizo en esto ya que el libro fue/es leído, anhelado, esperado, buscado y comentado por mujeres…En mi experiencia, por mujeres de entre 25 y 35 años que comparten características similares a las mías, mujeres que han salido de sus hogares para estudiar, para desarrollarse laboralmente que son libres y dueñas de sus decisiones y de sus cuerpos… ¡Si! Esto fue lo que me alarmó al saber que todas estas mujeres estaban aplaudiendo esta “historia de amor”, lo cual me pareció grotesco, ridículo y vergonzoso.

Desde el 1er Capítulo la autora nos presenta con claridad y de golpe a la “heroína” de la historia a la protagonista (Anastasia Steele) apocada, acomplejada, insegura ante su imagen y su persona literalmente nos dice en las primeras líneas:

“Frunzó el ceño con frustración hacia mi misma frente al espejo, maldito sea mi cabello, sencillamente no se comporta, y maldita sea Katherine por estar enferma, y someterme a esta terrible experiencia. Debería de estar estudiando para mis exámenes finales que son la próxima semana, sin embargo, aquí estoy, intentando cepillar mi cabello, para que luzca controlado. No debo dormir con el cabello mojado. No debo dormir con el cabello mojado. Recitando este mantra varias veces, intento una vez más tenerlo bajo control con el cepillo, pongo los ojos en blanco con exasperación y miro a la pálida chica con cabello castaño y ojos azules demasiado grandes para su rostro devolviéndome la mirada, y me rindo. Mi única opción es dominar mi cabello con una cola de caballo y esperar que luzca semi-presentable”.

Anastasia una joven que está a punto de graduar de Literatura no pudo negarle a su amiga el encargo de entrevistar al exitoso y brillante Christian Grey. Desde el inicio la protagonista queda impresionada con la arquitectura y el mobiliario de las oficinas de Grey… Me parece algo  absurdo (aunque se que puede ser posible) como, una chica que vive en la ciudad, estudiante de literatura podría quedarse en extremo afectada, sorprendida por lo que había frente a sus ojos, que si el vestíbulo, que si el escritorio, el cristal, el acero, (lo mismo sucede cuando conoce la casa del C. Grey, los techos, las lámparas, los cuados, los pisos, el sofá, etc) Suena bobo y pareciera que quien lo describe es una niña de 6 años. Anastasia ingenua en todo momento llega a parecer tonta.

Anastasia siempre insegura, poniendo “sus ojos en blanco” situación que junto con su nerviosismo que le hace morderse los labios, posteriormente en la historia le lleva a ser castigada a nalgadas por su bello, enigmático y encantador Christian Grey. Una mujer que siempre pone en evidencia su torpeza, su falta de carácter y su baja autoestima, invariablemente vistiendo ropa prestada, pues al parecer ella no se preocupaba por ese tipo de cosas, había llegado virgen a los 21 años momento en que conoce a su enigmático dominador.

Christian Grey hombre de negocios que no llega a los 30 años, exitoso, poderoso y rico. (Siempre alardeando sobre su poderío económico) Para la protagonista siempre deslumbrantemente atractivo. Situación recurrente en los diálogos de la protagonista que incansablemente hace referencia a sus ojos, su cabello y sus largos dedos como si se tratara de una condición suficiente para enamorarse de un hombre.

Impresionantemente ridículo para mi darme cuenta que la protagonista se enamoró como  si se  tratara de una historia de Disney, apostando por el físico del (príncipe) hombre y por la riqueza que ostentaban los espacios que le rodeaban a este.

Me pregunté varias veces ¿Por qué esta mujercita o muchas mujercitas caen en relaciones de dominación como estas? ¿Por qué se mantienen relaciones dañinas de dominación? Mujeres con baja autoestima que se involucran con hombres que las hacen sentirse aún peor. Christian Grey un hombre frio y dominante que intercala agresión indirecta con dominación y Anastasia Steele sumisa, manipulable e insegura. Se sigue perpetuando la idea estúpida de “la bella y la bestia” del “hombre malo y la chica buena” … Las mujeres como el hada mágica que viene a transformar al renegado del amor en el hombre bueno transformado por la paciencia y la comprensión de la sacrificada, virtuosa e inmaculada mujer.

¿Qué tipo de romance es este?

¿Qué tipo de erotismo?

El que se basa en las relaciones patológicas de inseguridad, de codependencia. En la perpetuación de estereotipos de género. En la etiquetación absurda del amor y las relaciones hombre/mujer como un bobo cuento de hadas. En esta relación de romance y erotismo yo solo pude ver relaciones abusivas, conflictos individuales, acoso, intimidación y violencia sexual.

La sexualidad “dañada” por experiencias de abuso sexual en la infancia quedan trazadas por la autora como un freak show, el protagonista Christian Grey confiesa a la boba protagonista haber sido sometido siendo menor de edad por una amiga de su madre. Evento que queda claro que es de ahí de dónde viene la raíz de sus peculiares prácticas eróticas. De muy mal gusto que la autora haya tomado un suceso de este tipo para escenificar el dominio y la mezcla del placer y el dolor ante un evento traumático de este calibre. Nula sensibilidad y desinformación.

De la relación supuestamente “apasionada” entre los protagonistas, no merece ningún comentario de mi parte. Aquella frase de la “Diosa interior” que siempre saltaba dentro de una tonta protagonista que pensaba ser audaz, cuando su supuesta Diosa interior la engrandecía  y la animaba a realizar las más inimaginables hazañas sexuales.

La imagen de la mujer redentora de un hombre con un alma atormentada  es de lo más risible, cuando la otra parte es funcional y vive sin la menor molestia siendo tal cual es. Es seguir reproduciendo la reduccionista idea de la mujer “abnegada” que se somete ante el hombre que “es como es” y todo “por amor”. Pareciera una historia digna de una telenovela.

No considero que esta historia ejemplifique lo que es “el deseo” en una pareja… Tampoco el apasionamiento. Mucho menos el romance y el amor. Mi decepción iba creciendo con cada vuelta de página hasta llegar a la 514, tardé en leer el libro por la indignación que me causaba lo absurdo de los comportamientos de ambos protagonistas. La forma de tratar la sexualidad y las formas de obtención de placer en una mujer con nula experiencia, el trato que recibía y la situación que ella por libre elección mantenía.

Tremendo fiasco ante la historia… y no porque tuviera expectativas sobre la novela. Sino como ya mencioné, por la terrible decepción de saber que tantas mujeres y medios han comentado que a partir de esta novelilla cambio la forma de ver la sexualidad, de ver el cuerpo femenino, de sentir, que ha revolucionado a las mujeres… Es denigrante que las mujeres se hayan sentido tan cautivadas por la historia y por un hombre como C. Grey.

Después quedamos sorprendidos como individuales y como sociedad preguntándonos: ¿De dónde viene tanto maltrato a la mujer? ¿Por qué se incrementa la violencia entre géneros? ¿Qué mensajes estamos recibiendo? ¿Qué estamos interpretando? ¿Qué es una novela nada más? ¿Qué cada quien hace lo que le da la gana con su cuerpo? ¿Qué era una relación entre adultos y bajo consentimiento? Sin ningún afán de dramatismo la historia es terrible y evidencia en todo momento  la cosificación de la figura femenina. Queda de más decir que no recomiendo la lectura de la novela ni pienso leer las 2 siguientes, vaya manera de perder el tiempo con tantas cosas realmente buenas que leer.

Lo más reciente

Más en esta sección