Sin tregua, sin cuartel, sin miedo… Una Guerra donde la única estrategia secreta a seguir sea no tener secretos, que sea solamente un tema de ordenamiento de ideas y planes de acción.
Imaginemos una escena: en el ambiente suenan los tambores de guerra, trompetas y clarines (instrumentos típicos de una banda de guerra, como las que usan en la Mártires), hay un ser humano con un rostro que pasa desde la impresión y sufrimiento de un diagnóstico cuando le anuncian que tiene cáncer, hasta la conversión gradual de un guerrero con coraje, cara frente al horizonte, aire en su cara, mirada fija y labios dejando ver la fortaleza en los dientes, ondeando una pesada capa, una espada en su mano derecha y un escudo en su mano izquierda, donde solamente él sabe que está por comenzar su lucha y de fondo se escucha una voz fuerte y del tono militar se diciendo…“Una nueva vida está por comenzar. Un nuevo guerrero empieza a nacer, donde el universo será el único campo de batalla, aquí la muerte enfrentará el poder de Dios y sólo habrá un ganador, los designios de Dios. ¿Podemos imaginar un toque más holliwoodesco?
Quizá podamos ver en nuestra imaginación un thriller de una película donde la lucha contra el cáncer se plasma como realmente lo es, una prueba de vida, una batalla, donde dos actores principales (interpretemos el cuerpo y la enfermedad), no han podido ponerse de acuerdo entre ellos y han decidido ir a las armas, (diagnóstico y tratamiento), y empieza a si, una batalla cara a cara donde sobrevivirá el más fuerte y el premio más grande es la vida misma. ¡Jamás! Será lo mismo leer, ver, o escuchar en un anuncio de película de acción el pronunciamiento de un diagnóstico de cáncer pero lo que si podemos hacer es concientizar sobre la lucha.
Ahora bien y saliéndonos un poco del contexto de películas, de ideas y de imaginación, pero si, tomando el tema del cáncer como algo serio y no de especulaciones, creo que esta enfermedad sí se puede enfrentar como si fuera una batalla, una guerra donde en las tácticas y estrategias hay que emplear toda la artillería humana y administrativa para que los recursos médicos puedan entrar como soldados especialistas y hagan su mejor trabajo con el menor número de bajas, esto sería, creo yo, actuar con inteligencia. Un ejemplo de ello es cuando el cuerpo de un paciente está siendo invadido por agujas, químicos y por agentes externos, en ese momento los cuerpos se sienten ultrajados y que decir sobre los efectos secundarios colaterales, como las náuseas, dolores, malestares, y peor aun cuando se agudiza el olfato (las que han estado embarazadas, entenderán), aún con todos estos aspectos en contra, es necesario estar en pie de lucha.
Sin embargo, si entendemos que estos procedimientos y recursos médicos entran con el único fin de curar, aunque al inicio causen dolor, las perspectivas pueden cambiar y el cuerpo dejaría de luchar contra sí mismo y recibiría con amabilidad los tratamientos, ¡en esto creemos!, que es la mejor manera de recibir un tratamiento contra el cáncer y, amansar bastante los malestares que producen. Algo importante es saber que, si no hemos pasado por este proceso o experiencia de vida, es casi imposible hablar sobre lo que se siente, pero si sería de mucha ayuda el entender a los pacientes que luchan día a día por tener ese regalo de Dios, la vida.
En contra de todo lo anterior está la falta de información y criterio sobre el uso y manejo de la información, mucha gente habla sin tener el conocimiento necesario para apoyar, o para ser parte positiva de un buen tratamiento. No leamos más casos de muertes al año, ni leamos lo primero que sale en internet al buscar información del algún tipo de cáncer, porque con lo primero que salen son con estadísticas de gente que muere al año, eso no debe ser lo trascendental, mejor leamos y promovamos más casos de éxitos por año, más niños, jóvenes y adultos, venciendo al cáncer, con valor, con fuerza y siempre sujetos de la mano de Dios (con todo respeto para los ateos). Defendamos nuestro derecho a vivir y cuidemos el cuerpo que se nos ha prestado para este paso universal.
Algo también muy importante a saber es que no estamos solos, que debemos expresar nuestros sentimientos y emociones para que nuestras energías fluyan con más armonía Los peores enemigos que encontraremos en esta lucha son: El escepticismo (creer que nunca nos pasará), incredulidad (dudar de lo bueno que tenemos y que está a nuestro favor,) y total falta de fe (dejar de creer en Dios, el que sea nuestro Dios pero que creamos en él). Así que sabiendo ya un poco acerca de otras vías o maneras de luchar, promovamos con positivismo, actitud y energía, la lucha contra el cáncer.¡¡¡Viva octubre el mes a favor de la lucha contra el Cáncer, Viva la Vida Misma!!!.
Como siempre les agradezco la oportunidad de expresarme y el tiempo que me prestan a leerme, yo no soy un experto en el tema del cáncer es simplemente que expresé lo que ni los médicos entienden a veces, sólo quien lo ha vivido, y sé que hay muchos casos de éxito en nuestro Cananea que andan ahí entre nosotros dando muestras de con fe, valor y empuje, conoce el significado de las palabras “todo se puede”. Sin embargo jamás olvidemos que los designios de Dios, son un misterio, en su momento debemos entregarnos a quien nos mandó y obedecer la instrucción que se nos da, si es vivir o regresar a casa con el Padre, pero sea lo que sea, vivirlo con mucha fe, alegría y valor. Fuerte abrazo…
DG
