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sábado, marzo 7, 2026

Viene que Va… Raza de traidores…

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El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.

Proverbio español.

Decía una de las personas que más he admirado en mi vida, mi Abuelo Don Roberto Manteca Carreño, reconocido líder sindical en los años sesentas y setentas del siglo pasado que los mexicanos éramos una raza de traidores.

Difícil diferir con él, atravez de la historia de nuestro país hemos visto infinidad de traiciones, el imperio de Agustín de Iturbide, la muerte de Vicente Guerrero, la Invasión Francesa, la Decena Trágica, la huida de Venustiano Carranza, los asesinatos de Emiliano Zapata y Álvaro Obregón, la masacre de Tlatelolco, el asesinato de Luis Donaldo Colosio, la caída del sistema en 1988, el triunfo de Felipe Calderón y un sinfín de hechos no tan reconocidos históricamente pero que no dejan de ser traiciones y que me ponen a pensar que las palabras de mi abuelo; un aficionado a la historia, tienen mucho de verdad y más fondo del que pudiera  querer creer. En pocas palabras “QUE RAZON TENIA MANTECA”

Hoy día seguimos viviendo cobijados por la traición que millones de mexicanos nos seguimos cometiendo unos a otros, sin tomar en cuenta que solo nosotros pagaremos en un futuro no muy lejano el costo de las mismas. Históricamente los traidores siempre terminan pagando muy caro y a veces hasta con la vida el costo de dichas acciones. Traiciones políticas las más, traiciones en los negocios otras pocas y traiciones a los ideales y moral todas en conjunto.

Toco este tema que podría no parecer tan interesante porque mi querido terruño, el pueblo del que estoy tan orgulloso de ser originario y más orgulloso aun de formar activamente parte de él, sigue sufriendo bajo el peso de una traición, misma que se ha gestado desde las altas esferas de la clase política y empresarial. Gobierno y empresarios unidos con el único fin de obtener ganancias, prebendas y eternizarse en el poder sin importarle en lo más mínimo los destinos de miles y miles de Cananenses.

No sin esto quitarnos de la responsabilidad que nosotros como cananenses tenemos en este asunto, por medio del desánimo o la apatía hemos dejado que esta traición afiance sus raíces en lo más hondo de nuestro pueblo. Hemos dejado que nos roben nuestras riquezas naturales, nuestro trabajo, nuestro orgullo y en ciertos casos nuestras vidas. En los últimos años hemos sido testigos silenciosos en los más de los casos de cómo hemos perdido todas las cosas que una vez nos hicieron una de las localidades más pujantes en todo el país.

Nosotros mismos cananenses nos hemos traicionado, nos hemos golpeado y nos hemos humillado unos a otros. Hemos dejado de lado el bien común por el bienestar propio o el de unos cuantos lidercillos de pacotilla. Hemos dejado que los medios de comunicación nos manipulen y hemos confiado erróneamente en políticos cada vez más falsos y deshonestos. Creímos falsamente en promesas y en tribunales que lo único que han hecho es proteger a quien más tiene y oprimirnos a los que menos tenemos, confiamos tristemente en un paisano que al final resulto en lo mismo y cumplió al pie de la letra aquel adagio que dice, Nadie es profeta en su tierra.

En estos últimos días hemos visto como nuestro municipio y región se han puesto en el ojo del huracán, tanto nacional como internacionalmente debido a un desastre ecológico que ha afectado a nueve municipios del estado y su capital. Esto a su vez ha sido aprovechado por los compañeros mineros de la Sección 65 del sindicato minero nacional para demostrar que siguen en pie de lucha y obligar a la empresa minera local y al gobierno federal a negociar un arreglo definitivo a un movimiento que ya lleva siete años mermando la vida económica y social de nuestra comunidad minera.

Tristemente este movimiento ha vuelto a sembrar la incertidumbre y el miedo en Cananea. De golpe y porrazo la economía municipal ha sufrido un retroceso que hace que todos recordemos los años en que la empresa minera local mantuvo sus puertas cerradas y que nos preguntemos con desazón  ¿otra vez lo mismo?

Este problema que como les decía lleva ya siete largos años es surgido de una traición de un gobierno corrupto y timorato que se puso como tapete de un poderoso grupo empresarial, una traición de políticos sin riñones que vendieron el destino de un pueblo sin importarles los destinos de sus habitantes, traición tras traición se han sucedido de manera increíble contra nuestro pueblo, pero hoy se ha cometido la traición más grande que puede cometer el ser humano que no es otra más que la de atentar de forma artera contra la madre naturaleza que nos ha dado la vida y los medios necesarios para subsistir.

Para mí en lo personal es la peor traición que pueda existir, alguien tiene que pagar por este crimen y solamente espero que no seamos los cananenses quienes terminemos pagando por este ecocidio.

 

 

 

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