La tierra de María Sabina “La Sabia de los Hongos” y de los legendarios creadores del emblemático Jarabe Mixteco, Don Antonio Martínez Corro y Don Cipriano Villa Hernández se ha llenado de espiritualidad, fe, danza, magia, esperanza, hermandad, fraternidad y progreso.
Las siete regiones del estado de Oaxaca se dieron cita el pasado 21 de Julio para brindar un mensaje de paz, amor, fraternidad, libertad y resistencia nacional por conservar y preservar su identidad cultural, la unidad de los pueblos oaxaqueños a través de su folclor, su cosmovisión y símbolos que fortalecen su cosmovisión étnica.
Los Valles Centrales, La Sierra, La Costa, La Mixteca, El Istmo, La Cañada y Tuxtepec, estuvieron presentes en el primer lunes del cerro dando lugar a la pluralidad y multiculturalidad para convertir a la Guelaguetza en la Fiesta intercultural mas trascedente de Latinoamérica.
Desde 1932, precisamente con motivo de la celebración del IV Centenario de Oaxaca de haber sido elevada al rango de ciudad se festejó la primera muestra de la Guelaguetza en el primer auditorio denominado entonces «Rotonda de la Azucena».
La fiesta entonces se nombró «Homenaje Racial», que incluyó la presentación de embajadas de las siete regiones del estado con su música, danzas, tradiciones y costumbres. La fiesta se repitió en los años siguientes; la fecha de celebración cambió a los dos últimos lunes de julio que coinciden con la fiesta de la Virgen del Carmen Alto, recordando que por mucho tiempo, después de los actos religiosos de esta fiesta, la gente concurría al cerro como simples paseos o romerías. En el desarrollo histórico de Oaxaca la Guelaguetza ha contribuido en el desarrollo turístico, cultural y económico del Estado.
El actual auditorio fue construido en 1974. Su diseño semicircular, en una colina, recuerda los antiguos teatros griegos y romanos, donde se aprovechó la pendiente del terreno para disponer las graderías.
Guelaguetza es una palabra zapoteca, que significa honda amistad, ofrenda, simpatía, cariño, cooperación, es un don de gratitud, que no lleva más obligación que la reciprocidad.
Hablar de la festividad que conocemos como La Guelaguetza, es hacer referencia a una parte de la expresión cultural de Oaxaca que manifiestan estas siete regiones, a finales de julio de cada año, en la ciudad de Oaxaca.
Las Fiestas de los Lunes del Cerro se celebran en la ciudad de Oaxaca, los dos lunes siguientes al 16 de julio y constituyen el acontecimiento, en el que participa todo el pueblo, sin distinción de estatus social.
Pero bien ahora hablemos de folclore como el elemento central del desarrollo del Estado de Oaxaca, resulta ser muy simple frente a lo que realmente encierra en su aplicación práctica. Muestra inequívoca de ello es la Guelaguetza que congrega a cientos y miles de mexicanos así como extranjeros para demostrar o conocer la riqueza cultural, quienes a la vez son beneficiarios de la paz, armonía y fraternidad que prima entre todos sin distinción de clases sociales, y lo que es más, sin juego ni condiciones políticas.
Así el folclore se convierte en el eje central de la vida, identidad y pasión de un pueblo, al ser conjunto de tradiciones, artes y costumbres que se viven desde una pequeña comunidad, una ciudad, un país o una nación y con mayor preponderancia en una región, como la nuestra que de forma constante enriquece ese arraigo popular que se transforma en la fe, devoción y fortaleza que vive cada mexicano buscando preservar ante todo la memoria histórica a través del rescate de los usos y costumbres de sus ancestros.
En la mejor acepción del significado de la palabra folclore, se conoce que ese término fue propuesto en 1846 por el arqueólogo británico William John Thoms, lo que se rescata del folclore, es que permite aprender lo que el pueblo practica, piensa, desarrolla y hasta ganar experiencia para seguir el camino que construyen nuestros mayores, trabajo por generaciones que muchas veces no es reconocido cuando prima el interés particular antes que el derecho de un pueblo a preservar sus costumbres y tradiciones, asumiendo además el recuerdo y el respeto por quienes ayudaron a construir una cultura que arraigada en el folclore se convierte en el mayor don para la espiritualidad del pueblo.
Ojalá la magnificencia del folclore y la tradición de nuestra noble tierra de los Oaxaqueños permita reflexionar a nuestro sistema político nacional y tomando de ejemplo la sana convivencia que genera el folclore de la Guelaguetza, sepan que la tradición oral y la historia de los pueblos es el mayor legado de nuestra vida, para preservar una identidad y tener plena personalidad para asumir el desafío de seguir construyendo un Estado Pluricultural.
Ante el fenómeno de la Guelaguetza ¿Qué significa la reconstitución de los pueblos indígenas? Los contenidos y acepciones de este concepto constituyen hoy día un tema de reflexión en la discusión sobre la nueva relación entre el Estado y los pueblos indígenas.
Ante la necesidad, por un lado, de enfrentar los evidentes rezagos en materia de desarrollo y, por otro, las demandas de representación y participación política que fundamentan el reclamo indígena por el reconocimiento de sus derechos expresados bajo una diversidad de plataformas, discursos, procesos y movimientos, la revisión de lo que representa el concepto de reconstitución y su importancia para la confección de políticas públicas pertinentes pasa primero por una cuestión más urgente: la documentación y visibilidad de las diversas movilizaciones y estrategias que los pueblos indígenas articulan en los contextos actuales para permanecer, para seguir siendo, es decir para constituir una identidad que interactué con la mundialización sin perder su esencia cultural.
El siglo XXI propone una reivindicación de las identidades, con una movilización indígena que en su dispersión, atomización y diferencia, desde la resistencia hasta la adaptación, presenta una constante: la voluntad de persistir.
Así, con estrategias de recuperación de la lengua; de recreación de los mitos fundacionales; de adaptación a la migración; de apertura a las demandas de las mujeres por transformar las estructuras de poder y decisión comunitarias; de replanteamiento de la identidad indígena bajo un nuevo marco religioso; o de revisión de los principios de la identidad en contextos interétnicos, entre otras muchas propuestas, pueblos, comunidades, organizaciones y representantes indígenas construyen un mosaico de opciones para un desarrollo con identidad.
En este sentido Oaxaca representa una reserva espiritual de la cultura de nuestro país ya que aún permanece la raíz indígena, sus costumbres y tradiciones, pero confiado en el futuro promisorio, que se muestra un Oaxaca alegre como todos los pueblos trabajadores del estado de Oaxaca.
Los invito para que el próximo Lunes 28 de Julio disfrutemos del segundo Lunes del Cerro vía internet por el portal de Telmex y disfrutemos esta gran fiesta intercultural.
PD. A Toda la Comunidad Oaxaqueña en Navojoa
Fragmento del Poema “Mí Oaxaca”
de Jorge Sanjuan
Lucharé por cuidarte siempre
para que tu alegría sea un lindo florecer,
para que tus días se llenen de dulces cantos
y nunca tengas un triste atardecer.
No importa que me critiquen por quererte tanto,
tú eres mi Oaxaca querida, tierra que me vio nacer
y aunque hoy no estoy contigo
te aseguro muy pronto te volveré a ver.
Profesor de Desarrollo Intercultural en el
ITSON, Unidad Navojoa
Director Artístico del BFYA
Imagen: enfoqueoaxaca.com
