Cananea, Sonora.- En sus inicios y durante muchos años, la mina de Cananea fue subterránea, por lo que los derrumbes eran constantes dejando atrapados en su interior a los mineros que ahí laboraban, extrayendo el cobre literalmente con pico y pala.
Muchas veces, las explosiones provocadas en la mina por los bombillos y petardos, provocaban también los derrumbes para lo que se formaban brigadas o grupos de rescate de los mismos compañeros mineros, que sin pensarlo exponían su vida para salvar a sus colegas.
Obviamente, la seguridad de los rescatistas era muy poca y solo entraban con un casco puesto, un mini tanque de oxigeno, atados unos a otros con una simple soga y con toda la fe y buena voluntad de lograr rescatar con vida a los que adentro se encontraban.
Muchos de los rescatistas se quedaron en el intento y perdieron la vida tratando de salvar la de otros.
