La celebración de la Semana Santa Mayo, es una alternativa para activar el patrimonio y el turismo cultural en la Región, con un enfoque participativo que permita el diseño de estrategias que detonen el desarrollo y valoración de nuestro patrimonio cultural.
El desarrollo de la oferta cultural y patrimonial en Sonora se ha basado en procesos de activación patrimonial, los cuales han impactado en las áreas del patrimonio arquitectónico, el patrimonio étnico y patrimonio natural, como lo es el caso del Pinacate y el Desierto de Altar nombrados recientemente por la UNESCO patrimonio mundial natural.
En Cajeme desde 1993 nace la primera guía turística que promovía a Cd. Obregón como alternativa de Turismo, entonces “la palabra Turismo” era solo eso palabras, buscar alternativas de desarrollo económico era una necesidad, en aquel tiempo se insistió que lo más valioso que se tenía era la Cultura Yaqui. Desde hace 14 años se han empujado propuestas incluyentes, creando el primer departamento de Turismo en Cajeme con el apoyo de los directivos de Canaco de aquel entonces que eran Ricardo Bours y Juan Rurico López.
Hoy en Cajeme se trabaja con grandes proyectos de desarrollo turístico, también en los pueblos yaquis, se promueven rutas y grandes actividades donde los pobladores locales y extranjeros disfrutan de diferentes eventos como también de la semana Santa Yaqui.
La activación patrimonial y del turismo cultural de la región del Mayo, se puede detonar con un proceso de revaloración de nuestra cultura, con la plena conciencia y voluntad de los diferentes sectores sociales, desde el ámbito político, empresarial y académico.
La finalidad de diseñar propuestas estratégicas que incentiven y propicien el inicio de un proyecto que permita valorar nuestro entorno cultural en las festividades de semana Santa, y en cada una de las fases de las fiestas indígenas Mayos según el calendario Mayo, con el objetivo de activar nuestro patrimonio y turismo cultural permanente en la región, es un compromiso de todos los actores sociales y culturales.
Crear sinergia social es un factor clave para diseñar una planificación de acciones responsables y democráticas donde se construya una participación comunitaria e institucional incluyente que permita diversificar las propuestas turísticas con una delimitación concreta que pueda contribuir a la generación de incidencias positiva en el orden social y económico de la región.
A pesar de que no existe información precisa acerca del desempeño del turismo cultural en la región, los indicadores disponibles muestran un crecimiento constante y sostenido, especialmente en la última década. Son importantes las carencias en términos de infraestructura, sin embargo la región cuenta con los factores básicos necesarios para consolidarse como ruta turística, mismos que podrían permitir el impulso de proyectos relacionados con comunidades rurales, su pasado histórico y la cultura, entre otras modalidades turísticas que actualmente, y a nivel global, muestran un gran dinamismo
Para que trasciendan las formas en la que se involucran los actores locales en la actividad turística y su planificación, es necesario crear una visión compartida, así como estimular la cooperación, para ello es necesario aplicar un enfoque participativo que facilite, además, la apropiación de las iniciativas de acción por parte de los involucrados.
En esencia, el enfoque participativo incrementa la autenticidad de los resultados del proyecto/programa y busca la adaptabilidad del proceso a las tradiciones de la cultura local, genera información que favorece la rendición de cuentas e impulsa la sustentabilidad de los proyectos (Wong y Meraz, 2002).
En la actualidad en el Municipio de Navojoa, no se cuenta aún con información confiable acerca de la afluencia turística a las comunidades del Mayo, aunque se ha escuchado que la Comisión del Fomento al Turismo del Estado recientemente ha iniciado esfuerzos por impulsar la aplicación de un instrumento de recolección de datos en algunos destinos turísticos de la región, o instituciones de nivel superior han iniciado proyectos de rutas turísticas culturales, pero todo ha quedado a nivel de proyecto.
Ser partícipe de nuestra celebración de la Cuaresma y Semana Santa Mayo nos permite revivir no solo el gran sentido espiritual que tiene este momento lleno de paz y fe, sino sentir el sentimiento de ser Navojoenses. Disfrutar de la esencia de los ceremoniales y fiestas que representan un sólido medio de cohesión e identidad en cada uno de los pueblos de la región; sin duda alguna son un potencial que requiere ser reconocido y valorado.
En las fiestas indígenas Mayos aflora la identidad de los pobladores, y es durante las fiestas cuando los emigrantes regresan y reviven su historia, sus raíces. En nuestra región partiendo desde Navojoa podemos diseñar rutas o circuitos culturales que pueden representar un atractivo turístico y una fuente de empleo para los pobladores de la región, integrando nuestra gastronomía, ceremoniales, danzas, historia oral, leyendas y anécdotas, como también visitando los templos misionales y los vestigios de las antiguas casonas de Pueblo Viejo, los ocho pueblos Mayos, con guías de las propias comunidades, adultos que tienen el conocimiento milenario en sus almas. Todas estas acciones son parte importante de la cultura e historia con la que los residentes locales se sienten profundamente identificados y los sitios más visitados por los que vienen de fuera de la región.
Preservar, difundir y promover nuestras tradiciones consiste en definir un plan que integre acciones integrales con una metodología académica, que permitan socializar el proyecto con la finalidad de crear un sentido de pertenencia y un pilar sociocultural que brinde conocimiento y perspectiva equilibrada donde la sociedad en general puede conocer de cerca y en vivo nuestra cultura, otros grupos, otras formas de vivir y otros ambientes territoriales.
Si bien todos estos datos pueden conocerse a través de libros de cultura regional, museos y fotos, es sólo a través de la activación del patrimonio y turismo cultural que la personas podremos interactuar directamente con esas realidades diferentes a las que uno acostumbra a experimentar, pudiendo así enriquecer su propia cultura y experiencia personal.
Asistente de Dirección del BFYA
Profesor de Desarrollo Intercultural
