Por Lic. Oscar Damián Hernández Morales
Con el solo hecho de pronunciar la palabra Cananea miles de recuerdos, emociones, sentimientos, imagines vienen a nuestra mente.
El tratar de describir porque esta ciudad es tierra mágica no es nada fácil, podrán pensar que solo toma unos minutos describir porque puede ser un Pueblo Mágico.
Basta sentarse unos minutos en el Parque Juárez y observar sus árboles centenarios, solo tienes que girar un poco y ver la escencia de la arquitectura de sus edificios.
Con los recuerdos y sus historias puedes caminar sobre sus calles, analizar y tratar de entender la enigmática Cárcel de Cananea y sentir la pasión de lucha tras sus rejas.
Caminar bajo el Puente de arco, cerrar los ojos y sentir la escencia de miles de mexicanos, italianos, griegos, alemanes, estado unidenses, irlandeses, polacos y de tantos nacionalidades que caminaron trazando la historia de Cananea por ese Puente.
Tratar de plasmar la escencia de que es Cananea, es como intentar describir la felicidad.
Querer igualar el olor de un bosque o como robar el valor del cobre y el oro.
Cananea “Cuna de la Revolución Mexicana” es tierra de grandes y valientes hombres, personas perseverantes, soñadoras, románticas, exitosas y sobre todo humildes.
Cananea es un espacio de tierra que guarda una magia especial, escencia de gran ciudad de progreso y más sin embargo aun así guarda su toque único de pueblo.
El Cananea moderno nació como una ciudad Americana y ha crecido a pesar de las adversidades. Y sus habitantes hoy luchamos por preservar sus inigualables espacios naturales y su legado tangible e intangible.
Porque el respirar y sentir esta ciudad, es hacer que los recuerdos más viejos de nuestra mente vuelvan como si fueran recuerdos frescos recién vividos. Las tradiciones y costumbres de la ciudad del cobre, se han venido formando como todas aquellas ciudades evangelizadas, como todas aquellas ciudades colonizadas, con tradiciones y costumbres de pueblos mineros.
Cananea guarda una historia mística, sorprendente y digna de explorar. Todo este viaje es sorprendente e inicia desde tratar de saber el nombre de Cananea, escuchar las opiniones generados de esta interrogante, entender las posturas y las teorías generadas a partir de esa incógnita, de que significa CANANEA.
El hablar de su comida es oler las tradiciones de México, sentir el toque de las mesas del rio de Sonora, es reconocer la sazón de la cultura española y su influencia Americana y sobre todo la originalidad y creatividad de las manos de las mujeres Cananenses.
Cananea es una población que creció con color de cobre, hasta llegar a correr cobre por nuestras venas. Y más sin embargo es digno destacar que también Cananea es imagen en hermosos paisajes naturales, Cananea es hablar de las dos grandes montañas que custodian esta ciudad centenaria, Cananea es hablar de los 1800 metros de altura en el que se sitúa el segundo observatorio más grande de México y quien recientemente acaba de cumplir 25 años de fundado, Cananea es hablar de la elegancia de la Casa Greene, de sus edificios con arquitectura de bodegas inglesas, hablar de Cananea es hablar de una religión con Parroquia como réplica de la Catedral de Nortre Dam de Paris, hablar de los famosos y sabrosos Tacos de la Cabaña del Tío, es hablar de sus leyendas centenarias, es hablar de sus luchas históricas, es hablar del sindicalismo en México. Pronunciar Cananea es vivir el esfuerzo y sacrificio de los mineros, es cerrar los ojos y ver la obscuridad que alguna vez se vio bajo las minas. Deletrear Cananea es pronunciar lentamente la calidez de su gente, es pensar en voz alta de las grandes hazañas a nivel nacional, es sentirse orgulloso de sus hijos que han puesto muy en alto el nombre de Cananea, Porque aquí aplica la frase “Que chico es el mundo” convirtiéndola hasta decir “No qué grande es Cananea”. Hablar de nuestro mineral es sentir su orgullo, su amor y sus ganas de escribir juntos esta nueva historia de nuestra ciudad de la cual nos sentimos muy orgullosos.
Porque la historia de Cananea no es un cuento pero debería conocerse como si fuera un cuento.
