Por: Oscar Yescas Domínguez
Hermosillo, Sonora.- Se han hecho algunos cuestionamientos al actual movimiento de huelga del STEUS, dentro de los principales destacan los que plantean que los estudiantes “están perdiendo el tiempo sin estudiar”, “están lesionando sus derechos ya que se les impide estudiar”.
Al respecto quiero hacer algunas precisiones: indudablemente que hay algo de cierto en esas afirmaciones, pero no son ciertas en su totalidad y voy a decir por qué.
Los maestros tenemos varias obligaciones en nuestras funciones como docentes. La primera de ellas, que estoy seguro todos o la gran mayoría de profesores universitarios respetamos en la Universidad de Sonora, es la que nos obliga a entregar el programa de la materia a nuestros alumnos desde el primer día de clases.
La presentación de este documento funciona de hecho como la primera clase, ya que lo exponemos ante los alumnos para lograr su acuerdo, colaboración y para clarificar el contrato psicológico de tal forma que ambas partes sepan que se espera una de la otra.
En el contenido del programa de la materia, aparte del nombre de la misma, datos generales, los objetivos generales y particulares, las actividades a realizar por el maestro y los estudiantes, las formas de evaluación y las referencias bibliográficas. De hecho existe un formato que retomamos de la tecnología educativa, en el cual programamos actividades y lecturas por reunión.
En esta última parte, dado el avance tecnológico, varios maestros incluimos aparte de la referencia tradicional a libros, los links de internet donde los alumnos pueden checar tutoriales, libros digitales completos, tesis digitales, artículos digitales, etc.
Con toda esta información, el estudiante consecuente puede adelantar lecturas y superar el vínculo de dependencia hacia el maestro desarrollando su iniciativa para la búsqueda de información.
De hecho, una buena parte de las materias que se imparten en la Universidad (al menos en mi caso así es), tiene la modalidad de seminario, es decir, que no son las clases tradicionales donde el maestro llega con la clase preparada para exponerla ante los alumnos que van dispuestos a escuchar al docente.
La dinámica de trabajo en estos seminarios implica que los alumnos lleguen al salón de clases con lecturas realizadas previamente en casa, para participar en una discusión grupal sobre los contenidos de las lecturas programadas, de tal forma que los alumnos expresen sus opiniones personales sobre las mismas y su aplicación o utilidad en la vida profesional.
Por todo lo anterior, decir que los estudiantes “pierden el tiempo en esta huelga” no es totalmente cierto. Los maestros confiamos en nuestros alumnos ya que son adultos jóvenes, universitarios y no niños de secundaria a los cuales debemos verlos todos los días para decirles que leer.
Quizá haya un buen número de estudiantes que están perdiendo el tiempo por la huelga, pero está perdida de tiempo no es totalmente imputable al sindicato en huelga, sino que también es responsabilidad de los alumnos que prefieren no avanzar en sus lecturas culpando a los huelguistas. Un estudiante responsable debería estar aprovechando este tiempo libre en avanzar en sus lecturas.
También es responsabilidad de los padres que deben exigir a sus hijos que se pongan a leer aún cuando la universidad esté en huelga. Esta exigencia está basada en el hecho de que tiene a su alcance el programa de la materia que su profesor les entregó DESDE EL PRIMER DIA DE CLASES.
Todos deseamos que esta huelga ya termine y creo no equivocarme que los más interesados en levantar la huelga son los trabajadores del STEUS que no recibirán sus pagos de salarios por estar en huelga precisamente. Pero mientras continúe la intransigencia, sordera y prepotencia de quien indebidamente ocupa la silla de Rector en la Universidad de Sonora, debemos aprovechar el tiempo de manera productiva y una forma de hacerla es leyendo, estudiando. No existe ningún impedimento para que el estudiante de la Universidad de Sonora estudie en casa. No hacerlo es una decisión personal y en ningún momento imputable en su totalidad a los trabajadores en huelga, en última instancia el principal responsable de que la Universidad esté en huelga es Heriberto Grijalva Monteverde.
